lunes, 01 de junio de 2009
Publicado por cinamoon @ 7:52

 Los NUEVOS EPISODIOS en: "La Leyenda de Águila Roja II" 
http://aguilarojaforo.blogcindario.com

 

Gracias por visitar La Leyenda...


viernes, 29 de mayo de 2009
Publicado por cinamoon @ 8:09
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                                    ESPECIAL: GONZALO Y MARGARITA                                  


Publicado por cinamoon @ 6:46
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Satur quema los últimos restos que pueden relacionarles con Águila Roja.

Alonso entra en la casa, de nuevo, pese a que tenía instrucciones de esperar en la puerta de la iglesia. El niño no se cree que su padre les esté esperando; sospecha que algo le ha pasado.


 

Finalmente, Satur confiesa a Alonso que Gonzalo ha muerto; pero, mientras Satur está mencionando las bondades del difunto, Gonzalo entra por la puerta muy próximo a morir. Tiene una grave herida de bala. Satur lleva a su amo al doctor, que le saca la bala de inmediato y le limpia la herida. Gonzalo deja de respirar y su corazón de latir. Entonces, el médico, comienza a golpear con fuerza el corazón de Gonzalo y, éste, vuelve a respirar. El doctor observa el dolor de Margarita al ver en ese estado a su cuñado; y comprende que lo que siente ella por Gonzalo va más allá de una lógica preocupación: ella ama realmente al maestro. No se sabe quién está más herido: si Gonzalo o el médico.

La Logia planea matar al Rey al día siguiente...

Para ello, asesinarán al sobrino del rey, que sólo tiene cuatro años, para forzar a Felipe II a acudir al sepelio. Lucrecia se opone a este asesinato e implora al de Valois; pero es ya demasiado tarde. El niño ha sido empujado desde el balcón a la calle.

Satur consiguió salvar uno de los dibujos de Murillo, que Gonzalo guardaba, y era el retrato de su esposa. Al aproximar el dibujo a una vela, comprueban que detrás del mismo pueden leerse los nombres de los conspiradores. Alonso, oculto tras la puerta, se ha enterado de todo.

En el palacio de la Marquesa, el doctor cura una quemadura que Margarita se ha hecho.

Margarita niega todo sentimiento con Gonzalo. Sólo es su cuñada; y afirma que, con quien quiere estar, es con el médico. Éste le pide que se case con él. Pero las cosas van muy rápidas y Margarita no contesta aún. No puede casarse con Juan porque ya está casada.



 Lucrecia, espiando tras la puerta, se entera de todo. La marquesa no pierde tiempo y le cuenta lo que sabe sobre Margarita a Juan. Al parecer el marido de Margarita lleva años desaparecido y propone al doctor usar sus influencias para "asesinarlo", hacerlo dar por muerto. Lucrecia besa a Juan y Catalina lo ve todo.

Satur se dedica a buscar cada uno de los nombres que aparecen en la lista. El primero, está recibiendo un masaje de un jovencito, cuando Águila Roja irrumpe en su cuarto. Intenta hacerle confesar quién asesinó a la mujer del maestro. El traidor no soporta la tortura mucho tiempo y da el nombre del Comisario. Ahora, Gonzalo, ya sabe lo que siempre había querido saber. Satur impide un nuevo disparo contra Gonzalo y asesina al hombre. Ya no hay marcha atrás. El masajista ha sido testigo de todo. La muerte de uno de los miembros de la Logia no pasará desapercibida ante el Comisario.

Alonso cree, pese a escuchar todo tras la puerta, que su padre tiene miedo para buscar al culpable. Así que se ha propuesto robar la lista y buscarlo él mismo. Su curiosidad le lleva al desván; pero no puede acceder a él, al menos, sin ayuda.
Observando la actitud de Satur hacia el Comisario, Alonso cree saber que es éste último quien asesinó a su madre y planea vengarse; ya que cree que su padre es demasiado cobarde como para hacerlo.

Gonzalo, fuera de sí, va a la cárcel en busca de Hernán Mejías, matando a todos los que se cruzan entre él y el asesino de su esposa: guardias, verdugo... Su furia no conoce límites. Pero, el Comisario, no está allí. De uno de los soldados averigua al fin su paradero: Segovia.


Águila Roja parte sin demoras a la caza del Comisario.

El viaje a Segovia lleva a Gonzalo a descubrir un ejército de mercenarios acampado a las afueras de Madrid, sin duda a la espera de la muerte del Rey. Este descubrimiento hace que Gonzalo aparque su venganza provisionalmente. Le cuenta todo lo que sabe al fraile Agustín. La lista de traidores; que el Comisario asesinó a su mujer... Todo.


Agustín le pide a Gonzalo que no se mueva de ese desván y que, de momento, se olvide del Comisario. Mientras, él, se encargará de informar al Rey. Gonzalo hace caso omiso. Parte en busca de su objetivo.

Satur trata, por todos los medios, de impedir que su amo salga de noche y asesine al Comisario. En el forcejeo, Gonzalo golpea al fiel servidor, que se va decepcionado...

Margarita descubre en plena calle que Juan tiene también relaciones con Lucrecia. Gonzalo golpea al doctor pese a que, el día anterior, le salvó la vida. No hay mucho tiempo para agradecimientos cuando los amores se cuelan por el medio.


 

La Logia ultima los preparativos para asesinar al Rey. El funeral de Estado será íntimo. Encargan a Lucrecia asesinar a toda la familia Real presentes en el sepelio.Para ello, deberá hacer caer en el agua bendita de la iglesia, una sustancia que le han entregado y escapar antes de que empiece ésta a reaccionar. Lucrecia acepta, sin saber que ella también morirá allí. La Logia no quiere dejar cabos sueltos.


El Comisario descubre con horror que Nuño acompañará a su madre al funeral de Estado. Es la muerte segura para el niño también. Por dos veces duda si decirle algo a ella; pero, finalmente, guarda silencio y permite que vaya al funeral acompañada del niño.

El fraile Agustín ha desaparecido y, con ello, las esperanzas de que el Rey salga con vida. Satur avisa a todo el mundo que se escondan en sus casas.

En el funeral, Lucrecia da el pésame al Rey. Y, después, ejecuta el plan. Vierte el contenido de la bolsa en la pila de agua bendita. Tiene dos minutos para salir. Con serenidad, vuelve a su asiento.

En los calabozos, Agustín es hecho prisionero. El Comisario debe matarle. Pero, ambos, se conocen desde hace mucho: cuando el Comisario era un niño y Agustín llega a tiempo de asesinar a quién mató a su madre.

En el funeral, Lucrecia descubre que no podrá escapar como pensaba. Está encerrada junto al resto y no le permitirán salir. El gas comienza a hacer efecto...

La noticia de la muerte del Rey y de toda la familia real no tarda en correr. El duque de Valois llega al palacio real y reclama el trono de España.

Pero, todo ha salido mal. El Rey sigue vivo y todos ellos son arrestados.

El Rey ha salvado su vida, en parte gracias al Comisario que no pudo matar a Agustín, pues, lo dejó libre: no sólo por éste; sino con la esperanza de salvar la vida de Lucrecia y Nuño, a sabiendas que la conspiración fracasaría. 

Justo a tiempo, Agustín y Águila Roja llegan a la capilla cerrada y consiguen salvar la vida de la familia real y la de Lucrecia y su hijo.

Cuando Valois reclama su trono, la guardia Real aparece y con ellos el Rey. Valois tiene, aún bajo la manga, la baza del ejército en las afueras; pero éste ya ha sido aniquilado. Derrotado, el francés saca un arma para asesinar al Rey. Sin embargo, Águila Roja vuelve a intervenir y, con un certero disparo de su ballesta, mata a Valois. El Rey le hace un gesto en señal de agradecimiento.

Ya en casa, Lucrecia se da cuenta de lo cerca que ha estado de morir; y no sólo ella; sino, también, su hijo. Sabe que gracias al Comisario estan vivos y que la conspiración ha fracasado. Intenta reanudar sus relaciones con él pero Hernán está aún demasiado dolido y se va.

En Palacio, las ejecuciones de los traidores se inician. Entre ellos, no estarán: ni Lucrecia; ni Hernán.


Cuando éste último va a la cárcel, descubre un mensaje retador de Águila Roja.

Acude al reto y, tras perder ambos sus armas en el combate, la pelea termina a golpes.




El enmascarado vence y, cuando se dispone a rematar al asesino de su esposa con la espada, aparece el fraile Agustín impidiéndole acabar con el Comisario.

 

Al parecer, según Agustín, el Comisario y Águila Roja son hermanos... De niños, el fraile vengó la muerte de la madre de ambos. Aunque, en verdad, era a los dos hermanos a los que se querían eliminar. Precisamente, para seguridad de los dos pequeños, el fraile los separa de niños y les busca familias distintas donde vivir.

Gonzalo, ante este descubrimiento, decide no matar a Hernán...

El maestro regresa a casa. Está decidido a hablar con Margarita y explicarle lo que, durante todo este tiempo se ha estado negando a reconocer: que, realmente, estaba enamorado de ella...

Margarita se le anticipa y le dice que se va a casar con Juan, el doctor.

El Comisario despierta, finalmente, e inicia la caza de Águila Roja. El héroe se esconde en los tejados... El pequeño Alonso, armado con una pistola, tratará de vengar a su madre, ajeno a todo lo que su padre acaba de descubrir. Y apunta al Comisario, pues, lo tiene a tiro.

Mientras medita sobre lo sucedido, Águila Roja escucha un disparo...


Así termina la primera temporada de esta serie.


sábado, 23 de mayo de 2009
Publicado por cinamoon @ 7:30
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Satur quiere llevarse a su hijo a la romería; pero Estuarda se niega. Va a visitarla a su lugar de trabajo y, por accidente, se entera de que uno de los clientes es francés y es duque. Satur ve un tatuaje en la espalda del francés y, atando cabos, se da cuenta que es el duque de Valois.
Se lo cuenta a Águila Roja; y éste llega, a la conclusión, que debe ser el candidato de la Logia para sustituir al Rey.
Cuando se dispone a localizar al duque, los hombres del Rey se le anticipan; lo capturan; y lo llevan a palacio. El Rey, que está en la cama con Lucrecia, es molestado por su ayudante (uno de los conspiradores) con la noticia.


La Marquesa de Santillana se esconde bajo las sábanas. El ayudante requiere de la llave para encerrar al duque; pero el Rey no se la da. Prefiere levantarse de la cama e ir personalmente, aduciendo que, en estos tiempos, ya no se puede distinguir a los leales de los traidores. La llave la lleva Felipe II en una cadena en el cuello.

Mientras, Gonzalo sueña con Margarita en presencia de Satur, que entra en su habitación. Gonzalo habla en sueños. Satur consigue despertar a Gonzalo que, en ese momento, lo abraza.

Satur le advierte de las intenciones del doctor con Margarita y el beso que le dió.
Margarita y el doctor hablan sobre su situación. El doctor sospecha que Margarita está enamorada de Gonzalo; y le dice que él ,siempre, estará esperándola.

Los conspiradores acusan a Lucrecia de traición. Descubren una prenda de ella en la cama del Rey. Estos irrumpen en casa de Lucrecia acusándola de traición delante del Comisario que, de las aventuras de la marquesa con el Rey, no sabe nada. Como muestra de que no es una traidora, le exigen a Lucrecia que le robe, al monarca, la llave de las mazmorras reales, que lleva colgada al cuello.
El Comisario desconfía, ahora, de Lucrecia; más por los celos de ser la amante del Rey, que de traición a la Logia. Hernán ama a Lucrecia y tenía la esperanza de que fuese su mujer. Ella le pide ayuda; pero él se la niega: "Yo no comparto a mi mujer ni con el Rey".

Satur habla con Cipriano sobre los sueños de Gonzalo con Margarita. Le pide que no se lo cuente a nadie; pero se lo dice a su mujer, que se lo cuenta a Catalina. Al final, Gonzalo va a pedir, ese mismo día, a Margarita, que se case con él. Esa es la versión tergiversada que le llega a ella tras pasar por tantas bocas.

Gonzalo averigua que Valois está encerrado en las mazmorras reales. Necesita hablar con él; ya que está convencido que es el único capaz de llevarle hasta el asesino de su mujer. Pero nadie sabe cómo entrar en esas cárceles ni cómo salir. Satur parece que recuerda a alguien; que, a su vez, sabía de otro alguien…
El rey ordena torturar a Valois.

Gonzalo visita a Lucrecia para pedirle llevarse a Nuño a la romería con el resto de los muchachos. Lucrecia concede la petición pese a ser una fiesta de plebeyos. Alonso y Nuño se retan al concurso de tiro con arco para conseguir la medalla del premio que, previamente, Alonso ha prometido en el cementerio llevarle a su madre.

Esa noche, la marquesa, consigue copiar la llave en un molde; mientras el Rey duerme.




Por fin, Margarita besa a Gonzalo; pero este beso trae consecuencias para el viudo al recordar a su mujer; y Margarita comprende que es imposible seguir albergando una esperanza por él. Finalmente, se separan.

Lucrecia espera con ansia la llave que ha mandado a duplicar al cerrajero. Llega a la par que otra llave que, Catalina, encargó para abrir uno de los arcones de palacio. A causa de Nuño, que apunta a Catalina con su arco, se le caen las llaves al suelo y, ésta, le da a su ama la llave que no es.

Todos, incluso Nuño, van a la romería de los plebeyos. Todos, excepto Satur que, de momento, debe ponerse a leer un montón de libros en busca de una coplilla que narra la huida de un hombre de las cárceles reales. Nuño lleva un arco regalo del comisario, mejor que el de Alonso, haciendo complicada la victoria de éste; pues el pequeño marqués lo hace para impresionar a Matilde. Gonzalo, que quiere enseñar a su hijo que no importa perder en una competición deportiva, anima a Nuño y a Alonso por igual, cosa que el niño no entiende. En la romería, todo son juegos, concursos y alegría. Da comienzo el concurso de arco.


A la final, llegan los dos niños. Nuño da en el centro y, luego, insulta a Alonso para ponerle nervioso y hacer que falle. Alonso lanza y falla por poco. El premio es para Nuño, felicitado por Gonzalo. Alonso sale corriendo.
Gonzalo, sin embargo, no predica con el ejemplo, y, en cierto modo, comido por los celos de ver al doctor con Margarita, reta al médico en el juego de las varas.


 

Finalmente, el médico le vence. Aunque, éste, sospecha que, en verdad, se ha dejado ganar el maestro...

La logia acude con la llave falsa a pedir cuentas a Lucrecia. La golpean y el comisario la arresta. Lucrecia es conducida a las mazmorras, donde el comisario le pone la máscara de hierro. Lucrecia pide al comisario que cuide de Nuño.


 

Mientras sigue la tortura de Valois, Satur ha descubierto el enigma que buscaba entre los libros. Ha localizado el paradero del prófugo. El prófugo vive escondido en el monte, al margen del mundo. Ha hecho voto de silencio al parecer; pero, en realidad, le han cortado la lengua. Finalmente accede a hacer un dibujo con el plano mostrando cómo se fugó a Águila Roja y a Satur.

De vuelta de la romería, la criada espera a Catalina para que le de la llave que abre el baúl donde guardan la plata. Mientras, el Comisario le comunica a Nuño las malas noticias. Pero le miente: "Tu madre se ha ido para siempre". Nuño asume que su madre está muerta y sale corriendo. Catalina no consigue abrir el arcón y el Comisario descubre todo: que hubo un intercambio de llaves.
El verdugo aprovecha la situación de indefensión de Lucrecia para sobrepasarse con ella.
Pero, el comisario llega a tiempo de impedirlo. No obstante, aún no la libera; pues debe comprobar que la llave, que le ha dado Catalina, es la correcta.
Alonso y Murillo van a casa de Nuño a pedirle cuentas porque creen que ha hecho trampas en el concurso y se encuentran al niño llorando por su madre. El corazón de Alonso, se encoge, siente ahora a Nuño más cercano. Le explica a Nuño que estaba enfadado porque había prometido llevarle la medalla a su madre. Nuño, en un gesto inesperado, se quita la medalla y se la entrega a Alonso. Por la mañana, la llevará a la tumba de su madre.

Aguila Roja con Satur acude a la cárcel del Rey a liberar a Valois. Allí, van a coincidir con el Comisario, que ha llegado antes. Éste, se ha desecho ya del torturador de Valois; y, al oír ruido, decide esconder el cadáver y se oculta tras un hueco en la pared de la celda. En ese momento llega Águila Roja, empuja la puerta, lo único que ve es a Valois. De repente, el Comisario aparece y dispara a Águila Roja que, tras unos momentos vacilantes, cae al suelo herido de muerte. El Comisario no tiene tiempo de ocuparse del enmascarado. Debe huir con Valois y poner, a salvo, al futuro rey. Además, debe sacar a Lucrecia de la mazmorra; ya que ha resultado ser fiel a la causa.
La lleva a su casa, aún inconsciente, y la deposita en la cama. Le da un beso de despedida. Sabe que, lo que había entre ellos, ya no será posible tras todo lo sucedido.

Satur sigue las instrucciones que Águila Roja le dió. Al no volver, debe poner a salvo a Alonso y a Margarita. Debe sacarlos de Madrid y llevarlos a Toledo. Ambos, hijo y cuñada, hacen muchas preguntas; pero Satur no puede responder ninguna en esos momentos. Sólo les pide que confíen en él.

La Logia celebra la liberación de Valois, con la ausencia de Lucrecia (todavía en la cama) y la reticencia del Comisario, que tiene muchas cosas que reprochar; pero no dice nada. Nuño descubre que su madre está viva y corre a sus brazos. Mientras, en la soledad de la mazmorra real, Águila Roja está solo... y quizás muerto.


jueves, 14 de mayo de 2009
Publicado por cinamoon @ 2:34
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Lucrecia se ha librado de la pena de muerte. El Rey Felipe II se ha conformado con la cabeza de uno de los nobles, intentando dar así ejemplo a los demás. No parece que lo haya conseguido; ya que la conjura contra él continúa con más fuerza. Un misterioso personaje aparece en escena: ha llegado a Madrid un francés de la casa de los Borbones, al que toda la Logia rinde pleitesía como sucesor de Felipe II. Pero antes, tendrán que eliminarle.
Alonso tiene pesadillas por las noches tras ser capturado por el asesino de niños. El doctor quedó libre de toda sospecha. No obstante, el asesino sigue libre.

En la alcoba de Lucrecia, que en esos momentos comparte con el Comisario, irrumpe de noche una monja que le trae noticias. El Comisario es invitado a marcharse y lo hace ante los atónitos ojos de la religiosa, sin vestirse siquiera. La monja cuenta a Lucrecia que aquella persona que tenían a buen recaudo por su encargo, ha escapado. No tarda mucho la Marquesa de Santillana en atar cabos.

Por otro lado, el médico ante la petición de Catalina, reconoce a Murillo, que está mal alimentado. El niño necesita carne. Pero en casa no hay dinero, la marquesa va atrasada en los pagos de los sueldos y cuando Catalina acude a ella, otras preocupaciones de la marquesa, como alimentar a su perro y encontrar al fugado, hacen que la despida con caras destempladas.
Catalina, entonces, intentará vender sus pertenencias en la calle y es sorprendida por Sátur quien se lo impide y promete ayudarla. De noche, van los dos a cazar furtivamente a los terrenos de la Marquesa. Algo que está prohibido y duramente castigado. Sátur se lleva varios zurrones, entre ellos uno bordado por Margarita y que lleva el nombre de Gonzalo...

Por error, y dado que es de noche, además de un buen montón de conejos, mata al perro de Lucrecia. Catalina y Sátur consiguen, sin embargo, huir sin más consecuencias. Pero a la mañana siguiente, un pobre hombre es ejecutado en presencia de todos los criados por matar al perro y cazar en coto privado.




Lucrecia encuentra, por fin, al fugado, que resultará ser su hermano. De pequeño, y para que no interfiriera en su boda con el marqués, fue encerrado en un convento. Era un niño al que le gustaba ya la sangre y matar animales por placer. El hermano de Lucrecia es el asesino de niños. Ella lo esconde bajo llave pero Nuño, que la ha seguido, descubre a su madre en actitud sospechosa y decide investigar por su cuenta. Abre el escondite y encuentra a su tío; aunque él no lo sabe, está en grave peligro. Su tío le regala un dibujo de su madre y él de niños, pintado con sangre.

Al día siguiente en la escuela, Nuño deja caer sin querer el dibujo y Gonzalo, el maestro, que ya había visto un dibujo similar, ata cabos. No hay tiempo que perder. Lucrecia ha mantenido silencio todo el tiempo, pese a que comprende el horror de lo que tenía delante. Pero, a fin de cuentas, es su hermano. No sabe que ya Águila Roja y el Comisario, están bajo su pista.

Nuño acude desde la escuela directamente al escondite de su tío. En esos momentos, el asesino de niños está incontrolable. Lucrecia entra a tiempo de ver cómo su hermano, atrapa a su hijo. Lucrecia ordena al hermano que lo suelte pero éste la golpea y huye con Nuño al bosque.
Allí, es interceptado por Águila Roja que le conmina a soltar al niño; pero nada puede hacer para evitar lo que está por venir: el asesino planea romper el cuello del niño con sus propias manos...


... justo a tiempo, el comisario dispara al hermano de Lucrecia ante los ojos espantados de ésta, que contempla cómo su hermano muere; pero su hijo se salva.

Para dar ejemplo y demostrar que sabe hacer las cosas, el Comisario que se ha visto increpado por los ciudadanos, por primera vez, por este caso, ordena colgar el cuerpo del asesino en las calles de Madrid. Cuando no hay nadie, Lucrecia acude a ver el cuerpo en lágrimas. Gonzalo, se acerca a ella quizás para consolarla. Es el único que se ha dado cuenta de la verdad, que el asesino de niños era el hermano de Lucrecia. Pero ésta, no quiere fiarse de que Gonzalo guarde silencio y le amenaza con la Ley: sus hombres encontraron el zurrón con su nombre en sus terrenos de caza y le lanza una amenaza clara: "yo, por esta vez, no digo nada... y tú, tampoco".

Con el asesino muerto, todos respiran un poco mejor, incluido Alonso que no podía dormir por las noches, ni siquiera la presencia de Águila Roja lograba confortarlo. En adelante, además, Gonzalo se hará cargo de que, a Catalina, no le falte comida.

El médico sigue intentando la conquista de Margarita ante un Gonzalo que, como siempre, en estos casos, deja que las cosas sigan su curso...


miércoles, 13 de mayo de 2009
Publicado por cinamoon @ 4:07
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Donde hay miradas que hablan... las palabras se las lleva el viento.


sábado, 02 de mayo de 2009
Publicado por cinamoon @ 6:16
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El Comisario ha conseguido, mediante una gestión con un amigo, que el hijo de Lucrecia, Nuño se case con la hija del Virrey de México. El Virrey, no tiene hijos varones. Lucrecia está muy contenta, no así Nuño que vive por primera vez las inconveniencias de su título de Marqués. Él no quiere casarse con la niña aunque sea dentro de cinco años, quiere hacerlo con quién él quiera.

Pero Lucrecia ve en esta boda la posibilidad de medrar más aún, no para ella sino para su hijo, como si ser Marqués de Santillana no fuese suficiente. La mala noticia para ella es que el Virrey de México, futuro suegro, quiere llevarse al niño ya a América. Con gran dolor, firma los acuerdos de boda y obliga a Nuño a partir con el Virrey.



En la Villa, han comenzado a aparecer niños asesinados... Catalina, que tiene en su casa alojado al médico, ve una noche cómo éste vuelve tarde y con sangre en su camisa. Eso le hace sospechar. Cuando días después, Águila Roja consigue salvar a uno de los niños de su asesino y lo lleva en estado grave donde el médico, Catalina, que llega cuando el doctor está tratando de salvarle la vida, comienza a gritar como loca. Los hombres del Comisario llegan y se llevan al médico, noble o no, detenido al calabozo, acusado de los asesinatos. Él clama su inocencia; pero no le creen. Y, aunque Lucrecia pone la mano en el fuego por él, no lo hace con mucho empeño; ya que está preocupada en otras cosas.



El Comisario está dispuesto a ejecutar, aún sin confesión, al doctor; pero éste, durante el interrogatorio, le habla de las prácticas que están teniendo lugar: a los niños se les desangra para obtener remedios contra alguna enfermedad.

Rápidamente, el Comisario ata cabos y se da cuenta que la hija del Virrey, la prometida de Nuño, es una enferma que requiere esos remedios. A la misma conclusión llega Águila Roja. Y los dos, casi a la vez, llegan a casa del Virrey.




Por esta vez, colaboran para sacar a Nuño de la casa...




El pequeño marqués ha descubierto que, su prometida, toma sangre para cenar suministrada por su padre. El Virrey niega ser el autor de los asesinatos, ya que, según afirma, la sangre procede de animales. Resulta ser cierto; pero el acuerdo para casarse se rompe.
El médico, que era inocente (la sangre en su camisa era de una parturienta como se supo después), es puesto en libertad. Catalina le pide disculpas.

En casa de Gonzalo las tensiones aumentan y Margarita decide irse a vivir con Catalina...Piensa, seriamente, marcharse de Madrid. Le atormenta saber que Gonzalo no le perdona el pasado.




Alonso no entiende el motivo que tiene su tía para tomar esta decisión ; Ella, no ostante, persiste en su idea de regresar a Sevilla.



El niño insiste para que su padre le pida perdón y para que se quede; pues la va a  echar mucho de menos. 

Sin embargo, de la conversación entre Gonzalo y Margarita surgen rencores del pasado que les alejan aún más...



Finalmente, tras mucho meditar, Gonzalo decide olvidar el pasado y, así, se lo dice a Margarita que, con gran alegría, se queda con su cuñado y su sobrino.

Por otra parte, el travieso Alonso y la hija adoptiva de los taberneros, acuden al bosque a despedir a Nuño.



Sin embargo, allí, son capturados por el asesino. El arma que usa para matar a los niños son unas afiladas cuchillas, a modo de garras en la mano.



Cuando se dan cuenta, el tabernero y su mujer, Catalina, Margarita y Sátur, buscan a los niños, mas llegan tarde.  Afortunadamente, Águila Roja si consigue llegar a tiempo; pero, más preocupado en salvar la vida de los niños, que en otra cosa, deja escapar al asesino que seguirá, seguramente, con sus fechorías en capítulos sucesivos.

En el palacio real, el Rey ha dado inicio a su venganza. Quiere dar ejemplo: alguien debe pagar por el intento de asesinato en su persona. Ante él, una fila de nobles contempla el tajo del verdugo. El primero de ellos, pierde la cabeza bajo el hacha ante la mirada horrorizada de los demás… Lucrecia es la siguiente en la fila...



miércoles, 29 de abril de 2009
Publicado por cinamoon @ 2:48
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Los conjurados han elegido el día de San Felipe para asesinar al Rey. Pero, antes, deben asegurarse que, Águila Roja, no intervendrá y deciden ofrecer 1000 reales de recompensa por quien ayude a su captura. Aunque es una cantidad importante, el maestro está tranquilo, Águila Roja es un personaje muy querido por el pueblo y nadie le traicionará… ¿o quizás si?

El médico, que salvó a Águila Roja la semana pasada, resulta ser un noble de la más alta cuna que viaja solo; ya que se siente más a gusto entre la plebe y sin usar sus títulos. Sin embargo conoce perfectamente a Lucrecia y se aloja con ella. Así, se fomenta que el doctor seduzca, o lo intente, a Margarita, con la aprobación de Lucrecia que sigue teniendo en mente quedarse a Gonzalo para ella. Gonzalo descubre a Margarita en actitud extraña con el médico y su mirada es de celos.



La conjura contra el Rey decide asesinarlo con una bomba en la imagen de San Felipe que, tradicionalmente, le entregan al soberano, cada año por esa fecha, un personaje destacado de la comunidad. Lucrecia decide que quien entregue la estatua sea el posadero, el esposo de Inés. La figura del santo va acompañada de una vela que, al encenderla, resultará ser la mecha que haga explosionar la bomba.



Por otro lado, Satur descubre que, el hijo de Estuarda, es suyo y decide ocuparse de él sin decirle nada; ya que el niño cree que su padre es un general muerto en la guerra. El niño acaba peleando en una de sus andanzas, con Nuño, el pequeño marqués de Santillana, que, para vengarse, hace que sus dos guardias le sujeten, mientras él le golpea. Satur lo descubre e irrumpe, golpeando a ambos guardias y, para su desgracia, también a Nuño. Ambos, padre e hijo, son detenidos; y, por agredir a un noble, son condenados a la amputación de una mano.



Cuando va a ejecutarse el castigo, el comisario suspende las ejecuciones por la onomástica del Rey. El Rey vive ajeno a toda conjura. Fray Agustín intenta avisarle de que intentarán matarle en la celebración; pero no le dan audiencia; le impiden llegar al Rey; y, finalmente, le narcotizan. Cuando despierta, es tarde para hacer nada. El Rey ha salido ya para la fiesta.

La recompensa que Lucrecia ofrece por Águila Roja, finalmente, produce sus frutos. Murillo, que cree que con ese dinero su padre volverá de América, cuenta al comisario cómo localizar a Águila Roja; ya que él sabe que Alonso, el hijo de Gonzalo, tiene una forma secreta de avisar a Águila Roja de que le necesita. Así, le tienden una trampa. Alonso descubre demasiado tarde la traición de Murillo y llega justo a tiempo de que tanto él, como Águila Roja caigan en la trampa. Terminan los dos, en el fondo de un pozo, inconscientes y perdidos.
Los soldados del Comisario, sin embargo, actúan con torpeza y terminan facilitando la liberación de Águila Roja en lugar de su captura.

Llega el momento de entregar la estatua con la bomba al Rey; pero el posadero, por los nervios, se pone malo y, en su lugar, Margarita es la encargada de portar la imagen del santo. Desde los tejados, Águila Roja vigila los movimientos de los presentes, sabiendo que, el Rey, corre peligro; y, al fin, se da cuenta que lo que Margarita ha encendido no es una vela sino una mecha. Baja del tejado, le roba la estatua y vuelve a huir tan rápido como se presentó. En el tejado, explota la bomba y, el Rey, resulta ileso ante la furia de Lucrecia.






Gonzalo consigue, finalmente, que Lucrecia perdone las manos de Satur y su hijo pero, a cambio, le deberá un favor.

De vuelta en palacio, el Rey se encuentra al fraile que le cuenta que le han impedido hablar con él. El soldado responsable que, sólo obedecía órdenes del noble que acompaña al Rey, es ajusticiado allí mismo sin que pueda delatar al culpable. El Rey, por su parte, agradece, ante el fraile, la ayuda de Águila Roja y le pregunta sí él sabe algo sobre el tema, cosa que niega.
La trama para asesinar al Rey ha sido vencida pero seguro que no definitivamente. Por otro lado, ahora, Águila Roja cuenta con las simpatías y el agradecimiento del Rey.


martes, 28 de abril de 2009
Publicado por cinamoon @ 7:04
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Tras ser apresado y acusado de ser Águila Roja, el héroe no avanza demasiado en la búsqueda del asesino de su esposa, como bien le hace entender el fraile Agustín.
Una de las que más va a sufrir es Lucrecia. La marquesa ha contratado a un asesino profesional para eliminar a Águila Roja. El asesino no se para ante nada y no duda en eliminar a seres inocentes para alcanzar su objetivo.


Por otro lado, Lucrecia recibe una orden del Rey, su amante, que le devuelva un collar que pertenece a la Reina y que él le había regalado en algún momento de pasión. Lucrecia, a su vez, había regalado el collar al comisario y éste se lo devuelve a regañadientes; ya que no sabe nada de las aventuras de la marquesa de Santillana con el Rey de España. Lucrecia ordena a Catalina ir al joyero para que engarce el collar y le da dinero para el pago. Dinero que Catalina y su familia necesitan, así que, en lugar de ir al joyero, encarga el trabajo a su marido y se queda con la paga.
Puesto que la joya ya está reparada, deciden, la doncella y Margarita, no devolverla tan pronto, para que Lucrecia no se dé cuenta; y deciden esconder el collar en un costurero.

A la cantina regresa una viaja conocida, la hija de la bruja que Águila Roja salvó de la hoguera. La ha dejado allí, su madre, con el encargo de que la cuiden; pues estará mejor que con ella. La niña comienza a asistir al colegio y los dos jóvenes rivales, Alonso, el hijo de Gonzalo, y Nuño, el hijo de Lucrecia, compiten por pretender a la niña. Alonso le hace un regalo hecho con sus propias manos; pero éste no puede competir con el que Nuño le hace: el collar que encuentra en el costurero de Catalina, sin saber la importancia que tiene para su madre y su futuro.
La niña, finalmente, ofrece el collar a la Virgen y lo deposita en el cepillo de la Iglesia. Cuando Lucrecia descubre todo el tema, despide a Catalina y se sabe mujer muerta: la Reina descubrirá todo y el Rey no sabe cómo reaccionará. Afortunadamente para ella, Catalina descubre por azar lo que ha sucedido con el collar y, con la ayuda de Margarita y Satur, lo roban del cepillo antes que el cura lo descubra.


La doncella acude a palacio a entregar la joya, en mano, al Rey que envía una carta de agradecimiento a Lucrecia. Catalina es readmitida pero aprende una lección, a veces es mejor no ser avariciosa.
Pero no todo es alegría al final para Catalina. Su marido, el barbero, ha desparecido. Llevaba un tiempo diciendo a todos que se quería ir a Las Indias. En realidad, ha sido asesinado por el sicario a sueldo que busca a Águila Roja. No obstante, ella le creerá en América. Sólo Gonzalo conoce la verdad.

Águila Roja se enfrenta dos veces a su asesino a sueldo. Las dos veces resulta mal parado y herido grave. Durante la segunda vez, cuando va a morir, el asesino descubre su máscara y le reconoce. Ambos, Gonzalo y la asesina, oriental, se conocían desde jóvenes, tuvieron el mismo maestro de artes marciales. Ella, en recuerdo de aquello y porque le amaba, le perdona la vida y se aleja.

 

 

Pero las heridas de Gonzalo son muy graves y envía a su criado a casa para buscar lo necesario para operarle. Mientras yace, pasa un nuevo personaje, que resulta ser médico, y le cura. Gonzalo se presenta en casa antes de que Satur tenga tiempo de volver.




Queda, aún, un asunto por resolver. La compañera de Gonzalo, la asesina a sueldo, quiere verle antes de irse. Pero, Águila Roja,  no está por la labor de dejarla marchar; ya que ha contravenido las reglas de las artes marciales: ha derramado sangre inocente. Vuelven a pelear pero, esta vez, son interrumpidos por el comisario. Éste encañona a Águila Roja. No quiere correr riesgos. La compañera de Gonzalo salta en su ayuda y recibe la bala en su lugar. Gonzalo hiere al comisario con una de sus estrellas y llega donde ella para verla morir.


lunes, 27 de abril de 2009
Publicado por cinamoon @ 7:17
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Satur y Águila Roja vuelven al lugar de reuniones de la Logia que se ha conjurado para asesinar al Rey y asumir el poder. Todo es una trampa; ya que, al poco, el techo y las paredes se desmoronan sobre ellos y a duras penas consiguen escapar.



No obstante, Gonzalo, consigue, antes que las paredes se derrumben, arrancar los distintivos que hay en la mesa, frente a cada asiento. Esos distintivos le llevan a los aposentos del conjurado muerto y, allí, en un armario con cierre secreto, con los códigos de esos distintivos, obtiene una lista en la que parecen ser nombres de objetivos a eliminar por la Logia.

Satur, enamorado de Estuarda, intentará sacarla del negocio de la prostitución alistándose en el ejército y entregándole a ella su primera paga. La situación se vuelve desesperada cuando los soldados le buscan para reclutarlo. En verdad, nunca tuvo la intención de presentarse a filas. La intervención de Estuarda, que vuelve a ejercer con el capitán, hace que liberen de prisión a Satur; pero, éste, vuelve a quedarse compuesto y sin novia.

Por otro lado, la precariedad económica por la que pasan Floro  y Catalina les obliga a colocar a Murillo como aprendiz de tintorero. Gonzalo se opone a ello, pero el niño se esforzará para traer dinero a casa a pesar de lo extenuante del trabajo.




La Logia termina por perder la paciencia e intentan eliminar al Comisario. Éste, que ha visto a Margarita en los tejados acompañada del Águila Roja, trata de ganársela con el fin de atraparle. Así, le envía comida y la defiende ante Lucrecia y, por último, la invita a salir. A la vuelta de esa salida, los hombres enviados por la Logia atentan contra ellos. Son muchos y ello obliga a Gonzalo a intervenir. Su forma de luchar acaba por encender la luz en la cabeza del Comisario que se da cuenta que Gonzalo y Águila Roja son la misma persona. Amenaza a Margarita para que le ayude a capturarle y cuando se niega, los detiene a ambos y los somete a torturas.




Como la tortura no surte efecto, al día siguiente, son conducidos al cadalso bajo falsas acusaciones. La multitud enfadada se concentra ante el lugar de ejecución; pero nadie se atreve a intervenir. Afortunadamente para los protagonistas, Satur decide ponerse el traje de Águila Roja y, desde los tejados, se ríe del Comisario.




La ejecución se aplaza momentáneamente. El enfadado Comisario se siente burlado y decide matar, de todas formas, a Gonzalo para castigar, en parte, a Lucrecia; ya que, se sabe perdido.



En el último segundo, los hombres del Rey entran en las mazmorras e impiden la ejecución. Sin duda, el fraile acabó interviniendo.
Gonzalo consigue mantener oculta su identidad, al no haber confesado; y todo el mundo ha podido ver a Satur, disfrazado, en los tejados.

Lucrecia decide abandonar a su suerte al Comisario; pero, éste, se guarda un as bajo la manga, que obligará a Lucrecia a protegerle de nuevo e impedir que la Logia lo elimine: la confesión que el hijo de Lucrecia firmase hace poco tiempo, reconociendo el asesinato del niño tullido por un disparo de su propia arma. Las cosas quedan como estaban. 

Águila Roja se acerca cada vez más a la verdad.


Publicado por cinamoon @ 6:53
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Águila Roja y Sátur siguen la pista del Señor de Alarcón. Ayudados por Agustín, descubren la entrada al escondite de la Logia. Gonzalo sabe que Alonso, fascinado por el héroe, se ha empeñado en ser su escudero y le sigue en sus misiones. Águila se infiltra en la Logia, pero tendrá que elegir entre salvar a su hijo o continuar con la investigación.  En la taberna, Inés ha perdido la confianza en Cipri cuando su marido se acobarda ante un ladrón y deja que se lleve su camafeo. Mientras, en el Palacio de la Marquesa, Margarita entra a trabajar como costurera. Allí, descubre que Lucrecia guarda una carta de Gonzalo dirigida a ella. La Marquesa llevada por los celos, tratará de eliminar a Margarita.








Publicado por cinamoon @ 6:38
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Se celebran las pruebas para entrar en una importante academia de esgrima y Alonso está empeñado en participar. Gonzalo se lo prohíbe pero ante la insistencia del niño, decide prepararle para luchar. El combate decisivo entre Nuño y Alonso provoca un duelo entre Gonzalo y Comisario.




Mientras Águila Roja sigue la pista de la Logia hasta el Señor de Alarcón, Sátur se reencuentra con el amor de su vida, Estuarda. El criado de Gonzalo tratará de reconquistarla, pero ella ya no es la mujer que conoció hace tiempo.




Bruno, el hijo mayor de Floro y Catalina vuelve de la guerra. Aunque él no quiere agasajos, le tratan como a un héroe. Al joven no le queda más remedio que confesar que ha desertado, pero oculta un secreto aún peor que sólo desvela a Gonzalo.



Publicado por cinamoon @ 5:21
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En la búsqueda incansable de los asesinos de su mujer, Águila Roja, acompañado por Satur, sigue la pista que les dio el Capitán Rodrigo hasta una misteriosa puerta. El Comisario, presionado por la Logia, decide encarcelar inocentes con el fin de atraer al héroe para matarle.




En casa de Gonzalo, Margarita se reencuentra con Iñigo, un socio de su marido con el que se vio envuelto en timos y estafas. Éste, le amenaza con hacer daño a su sobrino, si no le paga una antigua deuda. El pequeño corre un grave peligro, cuando, Margarita, no puede responder con dinero. El hombre secuestra a Alonso y lo entierra vivo. Sólo, lo dejará libre a cambio del dinero que pide. Gonzalo llega a tiempo de salvar a su cuñada y al niño. 






Floro, el barbero, pierde los ahorros de la familia invirtiendo en un negocio de ron. Con la ayuda de Cipri, intentará arreglar el desaguisado a espaldas de sus mujeres.




Nuño, hijo de Lucrecia, bajo la protección del comisario, sigue sin integrarse en la escuela de Gonzalo. En una visita a las mazmorras, consigue llevarse a escondidas una de las armas del comisario...



Con ella pretende hacerse valer ante los demás niños y lo que acaba consiguiendo es matar a uno de ellos. Sólo, el comisario lo sabe y tras hacerle firmar una confesión del crimen cometido, le asegura que él se encargará del tema y que no debe decirle nada a nadie; ni siquiera a su madre. Sin embargo, guarda a buen recaudo la confesión para poder utilizarla en un futuro.


Publicado por cinamoon @ 5:05
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Alonso descubre que su tía vive como indigente. Al no ser admitida por su padre en casa, Margarita, sufrirá lo indecible, hasta el punto de recibir un tiro que no iba destinado a ella. El niño, curioso, la sigue. Cae gravemente enfermo y Margarita le lleva a casa.




En la Posada, Inés da un remedio contra la infertilidad a Cipri sin que se entere. La mujer que se lo proporcionó, Jimena, es acusada de brujería. Cipri, con la ayuda de Floro y la mano oculta del Águila Roja, tendrá que recuperar unos documentos que los relacionan con Jimena y por los que pueden ser condenados, cuando ésta es detenida.



Jimena es condenada a la hoguera y su hija vendida al mejor postor, que resulta ser Cipri, pues, pretende así, colmar las ansias maternas de su mujer. Afortunadamente para todos, el Águila Roja vuelve a dejar en ridículo al comisario al rescatar a Jimena de la hoguera.

Madre e hija escapan juntas pero antes, la bruja facilita a Gonzalo un remedio que salvará la vida de Alonso, que estaba desahuciado.

En Palacio, la Marquesa prepara una gran fiesta a la que acudirá el Rey. La logia aprovechará este acontecimiento para asesinarle; pero la aparición de Águila Roja frustra sus planes y el Rey consigue huir. Pendiente de este hecho, los conspiradores instan al Comisario a encontrar al Capitán Rodrigo; ya que puede arruinar sus planes. Pero, es con Águila Roja con quién habla el capitán. Dándole una pista importante sobre una puerta.


Por su parte, Agustín descubre un plano oculto escrito con tinta de limón que, aparentemente, descubre un plan para atentar contra el Rey.





Publicado por cinamoon @ 3:51
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Además de criado, Satur se convierte en una importante ayuda para el maestro: tanto en su búsqueda de la verdad; como en el cuidado de la casa, la escuela y el hijo de Gonzalo, Alonso, que tras la muerte de su madre, culpa al padre, en ocasiones, de la situación. Es un niño difícil de llevar y Satur será de gran ayuda haciendo de mediador.




Margarita acude a Madrid tras enterarse de la muerte de su hermana y, también, porque Alonso le ha escrito varias cartas pidiéndole que viniese a ayudarlos; sin que su padre lo supiera. Alonso ignora todo lo sucedido en el pasado y sólo sabe que necesitan a su tía en casa.




Cuando llega al fin a Madrid, tras un viaje complicado, Gonzalo se niega a recibirla en casa y la echa. En la calle, es atropellada por el carruaje de Lucrecia y Cata, que no la reconocen al ir disfrazada; la ayudan y la llevan al palacio. Lucrecia termina descubriendo el hecho y cuando van a echar a Margarita (que va disfrazada de hombre) descubren su identidad y la cosa cambia. La aloja por esa noche y le facilita dinero para volver a Sevilla. Al día siguiente, otra vez disfrazada de hombre, es detenida por los hombres del comisario al encontrarla en el barrio de los mendigos.

Satur, que sabe que los mendigos están desapareciendo de Madrid, decide hacerse pasar por uno y, también, es detenido. Quiere saber a dónde les llevan; pero, cuando lo descubre, se arrepiente.




El comisario, en la búsqueda del traidor, al que cree disfrazado de mendigo, detiene a todos los que encuentra y, tras comprobar que no son el que busca, ordena conducirlos a las afueras y matarlos a todos. Después, son enterrados en una fosa común. Afortunadamente para Satur, Aguila Roja acude en su ayuda y salva de morir a cuantos puede...




...No obstante, Águila, tiene otro enfrentamiento con el comisario que, siempre, lleva armas ocultas. De su espada, sale una bala impulsada por un curioso mecanismo engarzado en ella. Gonzalo consigue evitar el tiro y, a su vez, aparta a Satur de un empujón. La bala termina en el cuerpo de Margrita, sin que ninguno de los tres sepa quién es ella en realidad.



Publicado por cinamoon @ 3:24
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“Águila roja” se ambienta en el siglo XVII, en Madrid. Su protagonista, Gonzalo de Montalvo, es un maestro de escuela de barrio con un pasado que oculta. 




Una noche, su vida se cruza con una oscura trama que unos importantes personajes han ideado para acabar con el Rey. Alguien les traiciona y consigue escapar con un libro donde aparecen los nombres de los conjurados. En su huída, se tropieza con la mujer del maestro, que había salido a buscarle. Éste, pese a prometer llegar pronto, se entretuvo con sus amigos en la taberna de vuelta a casa. El desconocido, en su huída, habla con la esposa del maestro, y sus perseguidores, al no poder atraparle a él, la detienen a ella. Inmediatamente es torturada por el comisario, Hernán Mejías, el único rostro visible de los traidores. Ella no sabe nada pero termina muriendo en plena calle, donde la abandonan...



Poco después, la encuentra su marido, muerta. No sabe cómo; ni quién; ni porqué; pero, en adelante, el único objetivo de Gonzalo de Montalvo, será encontrar al culpable de la muerte de su esposa.


Jura venganza y se convierte en Águila Roja para encontrar a los asesinos de su mujer y ayudar al pueblo. Pero, la investigación no resulta fácil; ya que detrás de todo está la conjura para cambiar el curso del país, pasando por un regicidio. Al frente de la conjura, además de el comisario Hernán Mejías, está Lucrecia, antigua amiga de la infancia de Gonzalo que ha medrado en la vida tras casarse con un noble y enviudar después. Es la amante del comisario y madre de un repelente niño indisciplinado y con aires de nobleza que desprecia todo lo plebeyo.

Durante una de las acciones del comisario, como policía, detienen a un ladrón. El castigo es la horca pero cuando se va a ejecutar la condena, el Águila Roja lo impide, salvándole de morir. El hombre, Satur, se convertirá en el criado de Gonzalo, siendo el único que conoce su doble identidad (además del fraile).






Tres meses después, en casa de Gonzalo las cosas no van bien. Alonso escribe a su tía Margarita pidiéndole que vaya a verlos. El pueblo pasa hambre. Alguien bloquea el abastecimiento de la ciudad. Águila Roja, ayudado por Satur descubre al causante y devuelve el pan a los hambrientos.




La marquesa de Santillana despide al tutor de su hijo Nuño. Se reencuentra con Gonzalo, amigo de su adolescencia, y le pide que se haga cargo de la educación de su hijo.



Bejopa


domingo, 26 de abril de 2009
Publicado por cinamoon @ 23:25
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Agustín
, un religioso de mente abierta y modernos planteamientos, ejerce de confidente de Gonzalo, del que es su mentor. Apoya plenamente la lucha de Águila Roja contra la injusticiam a favor del pueblo. Sólo él y Sátur saben que el maestro y el héroe enmascarados son la misma persona.Enigmático, sabio, visionario y siempre en la sombra, el fraile oculta un gran secreto sobre el pasado de Gonzalo.



Catalina ejerce de doncella de confianza de Lucrecia, la Marquesa de Santillana. El contacto directo con la nobleza la conduce a pretender el ascenso social y a darse unos aires de grandeza que nadie toma en serio. Su presencia constante en Palacio le lleva a enterarse de cosas que no sabe cómo manejar y de las que desconoce su trascendencia.Maneja a su marido -Floro, el barbero- a su antojo, boicoteando sus inventos. Sus diferentes caracteres provocan bastantes conflictos en el matrimonio. Superactiva y defensora de "las verdades de la vida", es el contrapunto femenino de Sátur.Siente una gran preocupación por Gonzalo, hará todo lo posible para ayudarle a superar la trágica muerte de su esposa. Conoce a fondo lo ocurrido en el pasado entre él y Margarita, por lo que no está dispuesta a perdonarla. Por este motivo la relación entre ambas es muy tensa.


Publicado por cinamoon @ 23:16
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Hernán Mejías, el comisario, es un hombre sin escrúpulos, al servicio de la Marquesa y de una intrigante logia secreta que busca derrocar al Rey. Ejerce una autoridad sin límites, cometiendo todo tipo de abusos sobre el pueblo oprimido con la ayuda de varios esbirros que siembran el terror por donde pasan. La quema en la hoguera de supuestos herejes, además de la aplicación de insoportables torturas en los siniestros calabozos que custodia, forman parte de su actividad cotidiana.De ambición ilimitada, astuto y sanguinario, trabaja en secreto a las órdenes de la Marquesa. Ella utiliza al comisario sin ningún escrúpulo mientras él está sinceramente enamorado de ella. Su mayor enemigo es Aguila Roja, el único capaz de hacerle frente. Vive obsesionado con apresarle.


Publicado por cinamoon @ 23:07
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Viuda del Marqués de Santillana, Lucrecia es una mujer muy ambiciosa, cínica, inteligente, despiadada y manipuladora. Tras la muerte de su esposo, dedicará todo su esfuerzo a garantizar el estatus social y económico a sí misma y a su consentido hijo Nuño.Fruto de su codicia, surge su alianza con el comisario, con el que mantiene una ambigua relación. Juntos maquinan todo tipo de conspiraciones contra los que consideran sus enemigos. Águila Roja será uno de ellos.Enamorada de Gonzalo de Montalvo desde niña, confía en conquistarlo algún día. Para ganarse su aprecio, financia la reconstrucción de la vieja escuela donde el maestro imparte clase. Entre los nuevos alumnos, figura el hijo de la propia Marquesa.


Publicado por cinamoon @ 22:55
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Saturno, al que todos llaman "Sátur", es un pícaro vividor, divertido, metepatas, pesado y con un gran corazón. Sus andanzas harán que acabe en prisión, de donde es rescatado por Aguila Roja. Agradecido y sin un lugar donde pasar la noche, se ofrece como criado de Gonzalo de Montalvo.Instalado en casa del maestro, Sátur ejercerá de escudero y criado. En su nuevo oficio -en realidad, el primer trabajo de su azarosa vida- demostrará sobre todo una gran lealtad hacia su señor, conocedor del secreto que se esconde tras su apariencia de pacífico maestro de escuela. Junto a Aguila Roja, vivirá un sinfín de aventuras, que le permitirán demostrar su enorme fidelidad


Hijo único de Gonzalo, Alonso es el causante de que su tía Margarita se haya instalado con ellos en casa. Tras la muerte de su madre, escribió varias cartas a su tía pidiéndole ayuda. Cariñoso, noble, valiente y terco, tiene grandes ideales a pesar de su corta edad. Cuenta con dos grandes amigos, Murillo y Gabi, compañeros de la escuela en la que imparte clases su padre.Es un ferviente admirador de Aguila Roja y desearía llegar a ser tan valiente como él. Desconocedor de la doble vida que lleva su padre, le considera un cobarde y suele enfadarse con él por la tranquilidad con la que aparentemente se toma las injusticias que comete el malvado comisario.


Publicado por cinamoon @ 22:30
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Margarita
, hermana de la esposa de Gonzalo, tiene un aspecto angelical y frágil pero en realidad es una mujer dura como el acero. Ha forjado su carácter junto a un marido jugador y pendenciero, que la abandonó para huir de los acreedores.Tras la muerte de su hermana, Margarita acude a casa de Gonzalo después de recibir varias cartas de su sobrino Alonso pidiéndole ayuda. Su presencia no será bien recibida por Gonzalo, que es incapaz de perdonarle su actuación en el pasado. Poco a poco se integrará en la casa, devolviendo el orden a la familia. Revivirá su amor por Gonzalo, un amor imposible.


Publicado por cinamoon @ 22:18
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Gonzalo de Montalvo
es un modesto maestro de escuela que vive feliz junto a Cristina, su esposa, y su hijo Alonso. Obstinado, de moral íntegra y con un elevado concepto de la justicia es, ante todo, un buen padre.En su juventud, huyó del país tras verse involucrado en un duelo por una disputa de origen amoroso. En su huida, acabó viajando por Oriente, donde se empapó de su cultura y aprendió las artes de combate orientales. A su regreso a España, inicia una nueva vida, alejado de la violencia que había marcado su vida. Se casa y crea una escuela.Sin embargo, las circunstancias que rodean el asesinato de su esposa le llevarán a dar un giro radical a su apacible existencia, desarrollando desde entonces una doble vida como maestro y héroe enmascarado, incansable luchador contra las injusticias y la opresión del pueblo.Oculto tras una máscara, Gonzalo de Montalvo lleva al extremo el afán de justicia del pacífico maestro de escuela, convirtiéndose en la gran esperanza de liberación para el castigado pueblo. Pronto será conocido como Aguila Roja, nombre que alude a la pluma roja que suele dejar a su paso.Profundamente enamorado aún de su difunta esposa, vivirá la irrupción en su vida de dos mujeres que buscan ocupar su corazón herido: Lucrecia, Marquesa viuda de Santillana, y Margarita, su cuñada, que se presentará en su casa tras recibir una angustiada carta de su sobrino Alonso.